sábado, 2 de noviembre de 2013

Fiesta en la Patagonia!






Viajar al sur es de las mejores experiencias que cualquiera puede tener. 
Enseñar lo que nos gusta es también muy gratificante. 
Pero haber viajado, enseñado y recibido todas las atenciones, regalos, reconocimiento y cariño que recibí en Bariloche y Lago Puelo difícilmente podré olvidarlo.


Día 1. Rumbo a Bariloche

Llego al aeropuerto. 

PARO - DE - AEROLINEAS. 
Todo el mundo quejándose. 
Ningún  vuelo sale, NINGUNO, 
Sólo uno.
El mío!!! 
Fuimos los primeros en despegar ese día.






Desde el aire ubiqué perfectamente dónde quedaban todos los miembros de mi familia y me fui tranquila, viendo que todo parecía estar en orden.






Me fascina descifrar lo que veo desde un avión. Me representa todo un ejercicio mental.
Cuando divisé el Volcán Lanín justo bajo el ala,  no pude evitar la fotografía.




Aterrizamos en Bariloche en un día es-pec-ta-cu-lar.
Allí me esperó Alicia, de La Rueca Lanas. Con su charla siempre interesante y sabia, acompañó en todo sentido. 





Compartimos almuerzo frente al querido Nahuel Huapi. 




Mmmmmmmmm......





Alguien estuvo en octubre allí en manga corta? Yo sí!








Y llegué al Hotel Design Suites. Allí, con chicas de Bariloche y también de La Angostura, que viajaron especialmente, compartimos una tarde de tejido increible, con el lago en la ventana. Ahhh...




La que tenga fotos del evento,que mande, porfi, que yo no saqué!




Gracias a los oficios de mi pupi, pude hospedarme en ese mismo hotel que es de lo maaaaaaas bello.











Juro que me senté en esta reposera en manga corta.








Mi ventana





Y terminé la jornada con Alicia y su marido Raul comiendo riquísimo y disfrutando de una charla de lo máaaaaaaaaas entretenida. Qué lindo la pasé! Acá me faltó la foto...


Día 2. Lago Puelo 






Me vinieron a buscar Marta, una de las mentoras del evento, y Celeste, generosa y hábil conductora, además de fotógrafa con buena onda.








El camino hacia Lago Puelo fue un paseo en sí mismo. Esa mañana seguí reafirmando mi amor por la Patagonia, que me sorprende allí donde ponga los ojos. Hicimos varias paradas para tomar fotos de los lagos y mis creaciones.








Me llevé a mis criaturas!






Inhalé el mejor aire patagónico y procuré llenarme con su energía.






Llegamos a Lago Puelo y conocí Betania Hilados, hermoso local de estilo patagónico. Allí Susana y Gabriela se esmeraron por recibirme con tooooooda la calidez. 










Me llevaron a almorzar a Chocolates Lago Puelo (el mejor local de la comarca!).



















Allí Walter, su dueño, me llenó de frascos de mermelada, chocolates y cervezas de regalo! Un capo!






Como si esto fuera poco, mis lindas anfitrionas me agendaron un paseo por el lago. Imposible describir la buena onda de Juan y Claudio de Dadel Excursiones. Un paseo imperdible.








Indescriptible navegar sentada en la cubierta del barco admirando la belleza del entorno. Altamente recomendable! Una hermosa tarde junto a Gabriela y los chicos.







A todo esto... Para qué había ido a Lago Puelo? No era que iba a "trabajar"?





Y llegué a la bella escuela 194. Qué les puedo decir? 
















Un aula llena de gente. 









Tiza y pizarrón, para volver a mis amores.












Y vino Lucía, una mini tejedora de 9 años que me mostró con mucho orgullo lo que aprendió a tejer a su corta edad. Morí de amooooooooor!!!!!!




Todas las chicas con ganas de compartir, mostrar sus obras, todas con alegría.




Y me pidieron replicar la foto que había subido hacía sólo un par de horas!






Hasta el intendente de Lago Puelo me mandó esta bandeja lleeeeeeena de cosas ricas!!!!!!               
Me sentía la Chiqui Legrand!!!!!                           










Todas las chicas me llenaron de regalos y ellas también terminaron con sus regalos de Hilados LHO y su certificado de asistencia!


Todas con ganas de repetir la experiencia. Y yo en primer lugar.
Un fin de semana en Bariloche y Lago Puelo conociendo gente linda, tejiendo y recibiendo miles de mimos. Qué más se puede pedir?


Gracias Raquel Medera por generar mi primer contacto con Lago Puelo.
Gracias Silvia y Marta, de la Cooperatida de Trabajo El Viejo Ciprés, por proponer la experiencia y trabajar en ella con tanto amor y eficiencia.
Gracias Celeste por madrugar, por llevarme hasta Puelo y por ayudarme con las fotos.
Gracias Susana y Gabriela, de Betania Hilados, por acompañarme con tanta calidez.
Gracias Walter y Chocolates Lago Puelo por tantas cosas ricas.
Gracias Excursiones Dadel, por un paseo inolvidable por el Lago.
Gracias a Lucía, que me hizo contactar con la niña tejedora que alguna vez fui, mostrando y regalándome creaciones hechas con sus pequeñas manitos.
Gracias a la familia de Silvia, que también colaboró en el evento y hasta se encargaron de que me lleve víveres suficientes para la cena en el micro.
Gracias a todas las chicas asistentes, las que expusieron sus creaciones, las que se vinieron desde lejos, por tanto, tanto cariño.
Gracias Design Suites, por la excelencia de la atención.
Gracias Paty y Raul, de La Rueca Lanas por hacer tan placentera la tarde y la noche barilochenses. 
Gracias Alicia por recibirme, llevarme y traerme, y por la generosidad al compartir tu sabiduría.
Y gracias Hilados LHO por acompañarnos en toda esta locura de andar tejiendo, viajando y enseñando a tejer.



lunes, 25 de febrero de 2013

Clases de tejido. Ciclo lectivo 2013

Sin himno, sin bandera de ceremonias y, afortunadamente, sin discursos, se larga el ciclo lectivo 2013. Pero con la buena noticia de que no hay exámenes y que se trata del puro placer de tejer.




Por eso, y a pedido del público, abro dos cursos a dictarse durante el mes de marzo, en zona de Recoleta, Capital Federal.

Crochet: Los martes de marzo de 10 a 12:30.
Dos agujas: Los jueves de marzo de 14 a 16:30

Es necesario tener conocimientos básicos de cada técnica.

Se aprenderán los puntos y tendencias del año 2013. Se tratarán temas de moldería, terminaciones, escalas, y todos los secretos que permiten lograr el éxito en el tejido.

Para más información, escribir a seminario.barbara@hotmail.com


domingo, 4 de marzo de 2012

Pequeño tesoro

Quién no está enamorada de algún objeto? Esos que nos inspiran, alegran y producen admiración.
A mí me pasa con una nueva adquisición que ando disfrutando de ese modo.
En este caso tiene que ver con mi paso por Villa Gesell.
Allí está el tradicional Paseo de los Artesanos, lugar que cuando lo descubrí hace unos años me pareció interesante. El tema fue que los años pasaron y el paseo siguió mostrando y ofreciendo lo mismo. Sin actualización, sin novedades.
Hasta que uno de los locales, no me acuerdo su nombre, sacó a relucir objetos textiles muy coloridos, que me desviaron los ojos como si hubiesen sido imantados. No pude dejar de admirar la cabeza y las manos de las artesanas responsables de tanta destreza!



Acá hay miles de minipuntadas sosteniendo tres telas. Y esas telas  fueron cortadas con una técnica, para mí, sobrenatural.
Cómo puede haber gente tan prolija y paciente???????????!!!!!!!!
Y que hace cosas tan bellas?????
Son las artesanas de la etnia Kuna, de Panamá, las que hacen estas molas perfectas. Y yo las encontré en Gesell!

Fue así como, luego de pasar mis ojos por toooooodas las molas del lugar, tomé en adopción uno de esos pequeños tesoros.

Hoy es el estuche que contiene mis agujas de crochet.





Ahora, cada vez que lo tomo, lo llevo, lo traigo, siento que estoy transportando un objeto precioso, lleno de historia y sabiduría. Tengo pánico de que llegue a manos poco cuidadosas que me lo puedan dañar!

Y como con todo, ahora quiero más. Quiero almohadones de molas, monederos de molas, todo!
El tema es ver dónde conseguirlas... Alguien tiene alguna pista?







viernes, 10 de febrero de 2012

Bosque para todo

Hace rato que descubrí en Mar de las Pampas un lugar muy afín a mi ritmo y preferencias.
Un lugar lleno de verde, que no pretende convencerme con publicidad de ningún tipo, con gente que respeta la naturaleza y la engrandece. Esta gente hace de la lentitud un ritual que deja lugar a la contemplación y exaltación de los sentidos. Nada mejor que despertarse sintiendo olor, mucho olor, a pinos y eucaliptos. Los caranchos, las torcazas y otros que desconozco su nombre, conviven con nosotros, efímeros visitantes, con total generosidad.
¿Qué mejor entorno que éste para disfrutar y crear?
Y así es que salen cosas de todo tipo.



Mi tira de flores africanas tiene, sin habérmelo propuesto, los mismos colores que mi bolsito de agujas y otros enseres, que me regaló la talentosa Ceci Koppmann.






Mi bufanda de muchos flecos se confunde con los colores del entorno.







El café que, modestia aparte, es la especialidad de la casa, es más rico bajo los pinos.







 Por supuesto, también cocinar es más grato si lo hago en el bosque.
 Puedo hacer 20 tartitas sin siquiera darme cuenta.









Hasta una simple lluvia merece ser retratada.







Y ahora viene mi duda: ¿Cómo se hace para convivir el resto del año con edificios, semáforos y apuro constante? Estos veranos me enriquecen, pero también me hacen cuestionar muchas cosas....














miércoles, 8 de febrero de 2012

Verano inspirador

Marido con trabajo estival.
Familia instalada en la costa.
Qué se puede hacer 50 días sin mis cosas, sin mi placard de lanas?
Como soy de esas que disfrutan de la casa, no me quedó otra que mudar una parte de ella conmigo.
Del placard de lanas transporté unos 6 kg de mi valiosa materia prima.
Por fortuna nuestra costa atlántica nos regala días cálidos pero perfectamente soportables, salpicados de alguna noche fresquita para recargar pilas. Mal podría tejer en Buenos Aires, durante estos días de ola de calor permanente!
Así que hice honor a los benificios climáticos y mis agujas no han descansado en absoluto.


Tejí en la playa





En el deck.





En la hamaca paraguaya.





Hace unos días publiqué esta foto de lo que hasta ese momento era parte de una manga.






Y hoy se convirtió en esto:






Lo que tejí en la hamaca fue un gorro estilo marroquí.








Un super chaleco lleno de garbanzos.







 Un día me di una vuelta por Mar del Plata y, de visita por Malén, me compré unas lanitas por si me quedaba sin provisiones. Hasta ahora se han convertido en esto.





Y juro que hay más cosas todavía.

Viva el verano inspirador, el clima benevolente y las ganas de crear!!!!

lunes, 28 de noviembre de 2011

Mis sandalias perpetuas

Estuve haciendo cuentas, y creo no equivocarme si pienso en el verano del 2002.
Uno de esos días busqué unas sandalias que ayudaran a disimular mi escaso metro sesenta, pero que a la vez fueran realmente cómodas. No pedía nada, eh?
Afortunadamente Zara, con su infinita variedad, ofrecía unas que parecían un ladrillo pero sinceramente livianas. Me las llevé.
Y pasó eso que sólo debe pasar tres o cuatro veces en una sola vida. Son hermosas, cómodas, no pasaron nunca de moda y, encima, duran, duran, duran... Siguen intactas. Sólo la base de la plantilla tiene un poco marcada la huella de los dedos. Lo demas, impecable. Como son de jean, las metí en el lavarropas. Y salieron más impecables todavía.



Pensar que deben tener como 9 años de uso...

 Pero claro. Ya merecían una renovación. La hebillita del frente estaba realmente impoluta, pero el jean, y su posibilidad de costura, me llamaban a intervenir.
Cualquier cosa podría ser aplicada, costura mediante.




Y por qué no algo de crochet???????

Hoy se ve mucho la mezcla de rojos, fucsias y naranjas. Todos colores que tenía en mi caja de hilos para tejer.

Fueron en total cuatro flores rojas, dos naranjas y dos fucsias. Mitad en cada una.

Hilo, aguja y abracadabra...



Aquí el antes y el después




Más detalle




No son lo más????






jueves, 17 de noviembre de 2011

Un hotel, un árbol.

Buenos Aires tiene un hotel Sofitel.









El Hotel Sofitel de Buenos Aires tiene unos árboles increíbles.








Un árbol del Hotel Sofitel está decorado por Vero Alfie.








El árbol decorado por Vero Alfie tiene unos sweatercitos primorosos tejidos por Bárbara Langman.















El árbol de los sweatercitos es el más lindo del hotel!!!




Fotos: Vero Alfie y Revista Luz.








lunes, 14 de noviembre de 2011

La flor africana



Hace un año me enamoré de la flor africana y empecé a experimentar con ella.

Hice agarraderas y flores sueltas, hasta que decidí hacer este chaleco, utilizando muchos colores.


 Durante el seminario de mayo en Capital Federal.


Detalle

Esta prenda tan optimista, les puedo asegurar, no pasa inadvertida en ningún lado.

Lo expliqué en el programa Puntos y Puntadas - Especial Diseño y salió al aire en agosto del 2011.

Desde allí no dejo de recibir pedidos de las explicaciones para poder realizarlo.

Aquí entonces las dejo, aclarando que los diagramas de las flores son los mejores que encontré por la web.




Ejecución:
Tejer 17 flores enteras y dos mitades.
Coser una tira de ocho flores. Coser otra de siete flores y una mitad en cada extremo. Unir a la anterior.
Las dos flores que sobran son para formar las mangas.

A partir de la tira, tejer en medio punto, media vareta y, en las partes de unión entre las flores, tejer varetas dobles o triples, para emparejar el tejido. En la foto del detalle se puede ver esta parte.
Al llegar a la medida de las sisas (aprox. 20 cm), tejer por separado la espalda y los delanteros, descontando dos o tres puntos en cada sisa.
En la parte delantera, descontar cinco veces un punto para formar el escote en V.
Al tener aproximadamente 20 cm desde las sisas, cerrar y coser.
Aplicar en cada hombro una flor, cosiendo sólo la mitad superior.
Realizar una vuelta de punto cangrejo a lo largo de todos los bordes de la prenda.

Fotos:
Agarradera: LHO
Chaleco: Sanny Gamboa

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Inspiración Mandala

Una tiene épocas. Hoy por hoy, estoy muy tentada por los mandalas y sus infinitos colores.
Aproveché mis jueves en el taller de Nora Menzel, para hacer dos cuadros con esa inspiración y también lo apliqué a un chalequito bien alegre.
Mis cuadros hechos sobre bastidor, con acrílicos y cartulina:


The long and winding road




When I´m home





Y acá el chalequito, con su correpondiente explicación:






Chaleco Mandala
Variedad de hilos y cintas 400 g,  aguja de crochet n°6 o 7

Es una pieza única.
Tejer una flor de cinco o siete pétalos, a gusto, para comenzar. Continuar tejiendo siempre en redondo, cambiando de color cada dos vueltas y de manera libre. Es decir, se puede tejer vueltas de abanicos, otras de punto red de cinco o seis cadenas, otras de varetas completas, etc.  La idea es tejerlo bastante suelto y abierto y sin un patrón determinado de punto.
Al tener aproximadamente 50 cm de diámetro realizar las aberturas correspondientes a las mangas: se realiza una cadena de 22 puntos, dejar aproximadamente 25 cm libres y seguir tejiendo aproximadamente 40 cm lineales. Allí realizar la otra sisa de la misma manera y continuar tejiendo el círculo. A partir de allí, seguir tejiendo del mismo modo y finalizar al alcanzar la medida deseada de cruce del chaleco.